DeporteDestacados homeFútbolOpinión

“Bipolaridad” Las derrotas contra Perú y Argentina

Nadie se debería sorprender que la hinchada Chilena y los medios masivos aparezcan de forma psicótica y enfermiza pasando de la extrema confianza, seguridad y desmedida algarabía, ante una seguidilla de victorias, a una frustración, destemplanza y cuestionamiento absoluto de los procesos, ante la derrota. No porqué esté bien, sino porque ha sido una característica permanente y arraigada en el romance bipolar entre la Selección Chilena y sus seguidores.

Lo cierto es que la serie de sucesos que enmarcaron esta Copa América no se aleja de lo que debería haber ocurrido a un equipo que no planificó, no preparó, no eligió bien a sus nominados y sólo afirmó su desempeño en un grupo de jugadores (muy buenos) que sabe organizarse junto hace tiempo, más un seleccionador suficiente que supo tomar decisiones de corto plazo y aplicar la mesura. Terminada la fantasía que nos dio la victoria a Japón y Ecuador creo prudente deshilvanar  lo efectivamente Negativo de lo Positivo transcurrido en lo que duró la Copa América, abstrayéndose de los difíciles desafíos que se viene en el mediano plazo por el mal trabajo técnico y dirigencial del último tiempo, aunque claramente aún estamos en plazo de enmendarlo si realmente nos lo proponemos.

LO MALO:

  • No se consiguieron victorias contra Selecciones de primer nivel: Al hablar de primer nivel se asume que estamos en Sudamérica, que es sólo un abanico de selecciones pequeño y bastaría con conformarse con una muestra objetiva de equipos, donde la muestra son aquellas que hayan clasificado al último mundial (que son la mitad). Lo cierto es que tuvimos la posibilidad de jugar con 3 de ellas y a ninguna logramos hacerle un gol en cancha durante el tiempo regular.
  • Faltó el Capitán en momentos clave: Gary Medel es un referente para jugadores, hinchas, rivales, etc. Él fue la persona elegida para liderar el equipo y así se hizo notar siempre con su calidad indiscutida en cancha. En el partido contra Uruguay una lesión lo sacó del juego, lo cual hizo imposible que la defensiva propuesta alternativa de Rueda diera frutos, se desordenó la defensa, nadie lideró y gol en contra. El partido contra Argentina fue peor, no es un valor “ser choro” más que ser astuto, si el capitán se descontrola el equipo termina agresivo. Anécdota peor aún es que las imágenes posteriores muestran que nunca reculó sólo mantuvo su descriterio y falta de mesura.
  • Se nominaron mal los 23 jugadores: Habiendo tenido Reinaldo Rueda 2 años sin partidos oficiales resultaba el terreno limpio para sacrificar tiempo y victorias en pro de generar un abanico de alternativas y no depender sólo del grupo que sabe jugar. Si el cuento de que Claudio Bravo y Marcelo Díaz ya es fome y añejo, al menos se exige mostrar que los que se nominaron estaban para ser alternativa, bien sabido es que el entrenador no trabajó bien el último periodo, pero eso no excluye responsabilidad en mostrar que tiene alternativas diferentes a sólo Gonzalo Jara, Paulo Díaz, Junior Fernandez y Nicolás Castillo del 11 inicial que jugó contra Japón. Muy Poco.

LO BUENO:

  • Pulgar y Maripán entraron en ritmo: Esta noticia es tan buena que llega a deprimir. Contamos con estos 2 jugadores que ya jugaron en la era Pizzi, pero los vimos dentro del equipo, al lado de los que saben, adentrándose al esquema y dando confianza a sus compañeros y la hinchada. Digo que deprime, pues uno se pregunta si se hubiera trabajado a otros para este momento, probablemente tampoco hubiéramos sido de los 3 primeros, pero sí habría sin duda alguna un abanico más amplio para elegir de cara a las Clasificatorias.
  • Se ganó lo que no se podía perder: Si bien no se ganó a selecciones de primer nivel, si se le logró ganar a quien había que ganarle y se le hizo un muy buen partido a Colombia, aunque no se hicieran goles (al menos que el VAR aceptara). Lo anterior muestra que hay una base sobre la cual trabajar, la maquina de Bielsa y Sampaoli, aún sustenta y estamos a tiempo de aceitarla y agregarle jugadores para que la generación dorara no sean sólo recuerdos, sino que el inicio de una época a la que quedan muchos años.
  • Existen muchos aprendizajes: Si directivos, futbolistas, hinchas y en general el entorno deportivo le toman el peso a lo que pasó aún hay tiempo a hacer cambios. Lo dije en una columna antes de la copa “Aún estamos a tiempo de despedir a Rueda”, hoy más relevante de si despedir o no a Rueda es que quien dirija a Chile después de la Copa entienda que lo que no se hizo en 2 años, debe hacerse en meses, que necesitamos un entrenador, que el proyecto debe ser desde ahora incluir a los experimentados y los mejores, pero garantizar que la sabia nueva juegue con ellos. Pulgar en la Copa América del 2016 era sólo un cambio más, hoy está para quedarse. El futuro tiene que hacerse presente, aunque hoy parezca irreal.

La Bipolaridad del Chileno debe ser separada, diseccionada y analizada por partes. No puede el apuro ganar a la estrategia, no puede lo sencillo ganar al trabajo, sólo en base a esfuerzo dejamos de hundirnos y revertimos esto, porque hay luz y bastante, pero la clasificatoria esta muy cerca y otro mundial fuera sería un precio demasiado alto.